LA VERDAD SOBRE LOS ESPÍRITUS Y FANTASMAS (II)


La verdad sobre los espíritus y fantasmas (II) - Mayte del Sol

La verdad sobre los espíritus y fantasmas (II) – Mayte del Sol

 

Hace un tiempo hablaba acerca de la idea que tenemos formada sobre el mundo de lo espiritual, y de la confusión que suele existir entre espíritus y fantasmas http://www.maytedelsol.com/la-verdad-sobre-los-espiritus-y-fantasmas-i/. Partiendo de la base de que, en este universo en que vivimos, existen criaturas de todo tipo e índole, no sólo el lado positivo está representado en esa inmensidad que lo conforma. El lado negativo, la oscuridad, tienen también mucha fuerza (recientemente escribí respecto a este asunto. Os animo a que, si lo deseáis, le echéis un vistazo al artículo http://www.maytedelsol.com/el-lado-oscuro/).

 

Nuestro nivel astral, ese que nos envuelve y que también llevamos en nuestro interior, es un lugar de encuentro con numerosas influencias. Pero claro, hay que tener en cuenta que dichas influencias no siempre son beneficiosas. Sería absurdo considerarlo así cuando se conoce que existe la luz, pero también la oscuridad. Una no podría existir sin la otra, de igual forma que en el universo no pueden cohabitar solamente criaturas de luz y bondad. Las oscuras, las perniciosas o malignas para nuestro cuerpo y espíritu, también existen, y curiosamente, cuando más vulnerables somos a ellas es cuando estamos espiritual y emocionalmente exhaustos. En esos momentos somos tremendamente sensibles a dichas energías externas, y quedamos a expensas de vibraciones psíquicas indeseadas.

 

Las ENTIDADES ASTRALES INFERIORES irrumpen en nuestro campo energético cuando nuestra aura está agotada. Cuando nos abandonamos a pensamientos negativos y conductas descontroladas, o cuando abusamos del alcohol o las drogas, debilitamos nuestro escudo áurico en gran manera y corremos el riesgo de ser invadidos. Esto sucede porque las entidades no evolucionadas echan de menos las comodidades del mundo físico y quieren, a menudo, volver a experimentarlas uniéndose a los campos energéticos de los que continúan vivos. Hay que recordar que cuando una persona pasa a ser un espíritu desencarnado, conserva la mentalidad que tenía en este plano. De esa manera, si un individuo tenía mal carácter en esta existencia, es bastante probable que continúe teniéndolo como espíritu hasta que aprenda a comportarse de otra manera. De no hacerlo, puede internarse en un bucle infinito de similares reacciones del cual le resulte difícil salir.

 

Las entidades que menciono buscan alimentarse de la conducta y emociones negativas de la persona, y para ello, la invaden y acaban influyendo en ella para que aumente su comportamiento negativo, instigando disputas y generando situaciones que degeneren en explosiones de enfado y rabia. Por eso, pueden provocar un grave deterioro psicológico, inestabilidad mental y emocional, confusión, cambios repentinos de humor y conductas atípicas. De ahí que la persona afectada por la energía de una entidad inferior suela exhibir modelos de conducta auto-destructivos y trastornos mentales severos. Las entidades no evolucionadas entorpecen los procesos de curación y prolongan las enfermedades físicas, pues aprovechan esa dolorosa energía para seguir con vida.

 

Después de todo lo que he comentado, queda claro que la invasión de un cuerpo humano por parte de una entidad de este tipo es un tema delicado. Mucha gente identifica dicho fenómeno con casos extremos de obsesión, como en la película El Exorcista, y con ello sólo se consiguen aumentar los temores respecto a los mundos invisibles que nos rodean, lo cual provoca que seamos incapaces de reaccionar de manera adecuada, ya que estas intrusiones pueden producirse de formas muy sutiles.

 

Los parapsicólogos aseveran que, en ocasiones, son los propios habitantes del hogar quienes atraen a los espíritus, ya sea porque han utilizado métodos como la popular OUIJA o algún otro similar para entretenerse, sin pensar en las consecuencias que esto acarrea. Es sabido que la Tabla Ouija abre portales entre el mundo visible e invisible, y que su uso puede permitir la entrada a espíritus de cualquier índole, incluidos los malignos. http://www.maytedelsol.com/la-ouija-no-es-un-juego-i/ Tras numerosas investigaciones realizadascon aparatos precisos de medición, hoy se sabe que este tipo de entidades provocan una sensación de frío polar cuando están cerca, así como también de temor y pesadez. Además, afectan al entorno, y son los animales quienes más detectan su presencia. En caso de que uno de estos espíritus habite en nuestro hogar, hay que poner también especial atención a los más pequeños. Los niños poseen una sensibilidad especial, y por ende, son más vulnerables.

 

POLTERGEISTS

Los Poltergeists son otro tipo de manifestaciones que, a pesar de no corresponder exactamente a la definición de entidades del bajo astral, también se consideran como malignas, sobre todo por su fenomenología. Un poltergeist puede ser un espíritu demoníaco, pero también la proyección espiritual de una persona viva, ya que éstas son capaces de interactuar con el mundo material.. Los poderes de un poltergeist dependen de su representación, pero por poner un ejemplo, pueden manifestarse como olores, objetos que flotan o corrientes de aire frío.

 

ESPÍRITUS DEMONÍACOS

La imagen de los demonios obedece a una forma atávica del mal, procedente de los tiempos más remotos. Según la tradición, son espíritus negativos descritos en la mitología judeocristiana como ángeles caídos. Este término también puede aplicarse a dioses y espíritus malvados de otras culturas y religiones antiguas. Se cree que existe una jerarquía, y que actúan ocultándose como espíritus o fantasmas inofensivos, o como alguien que resulta familiar para una persona. Su fortaleza es tal que son capaces de cambiar de forma para confundir a sus víctimas, alimentándose así de la energía de su miedo.

 

En general, suelen aparecerse a menudo como espíritus. Hay quien cree que los demonios se manifiestan como poltergeists, pero es más probable su aparición como una sombra o niebla oscura. Otras veces, los espíritus demoníacos pueden poseer o tomar el control de personas inocentes o niños. Una vez que la víctima ha sido debilitada lo suficientemente, un demonio poderoso puede comenzar a poseerla. Su presencia va acompañada de olores desagradables, y puede manifestarse como una sombra, tal como antes indicaba, o bien con el aspecto de un animal o de un ser humano monstruoso. Por eso, jamás se debe desafiar a un demonio, pues esto incrementa la violencia de su comportamiento.

 

Los demonios son poseedores de inteligencia y poder sobrehumanos, y pueden invadir hogares, adherirse a objetos y personas, torturar, atacar y poseer a sus víctimas. También pueden cambiar de forma a voluntad, adaptando la que consideren necesaria para lidiar con sus víctimas. La creencia más popular es que la única manera de deshacerse de ellos es contactar con un sacerdote y exorcizarlos, y a menudo es la mejor solución.

 

GENTE DE SOMBRAS
Uno de los fenómenos paranormales más intrigantes corresponde a entidades que simulan sombras, y que se adhieren a personas, lugares u objetos como una especie de eco interdimensional. La Gente de Sombras son entidades oscuras y negativas, aunque no son fantasmas ni demonios. Su apariencia varía, pudiendo variar desde masas o arañas de algunos centímetros de alto, hasta sombras humanoides.

 

Dichas entidades se alimentan del miedo de una persona, y parecen generar un halo de intimidación o desesperanza en el momento de su aparición. Ver sombras fugaces, en las que se perciban rostros o cuerpos humanos, es una fiel prueba de que seres fantasmagóricos rondan el lugar. Además, la temperatura desciende bruscamente allá donde se manifiestan. También se tiene la sensación de no estar solo, de que hay alguien o algo que te está observando, e incluso se pueden escuchar voces.

 

Si además, objetos que normalmente se encuentran inmóviles se desplazan de manera irracional, o las luces de varias estancias se encienden o apagan solas, se puede tener la certeza de que nos encontramos ante uno de estos fenómenos. Como todo es energía y estas criaturas se mueven en planos astrales donde el principal vehículo es el energético, pueden manipular cualquier tipo de máquina o conductos de electricidad a su antojo.

 

Enfrentarnos a todas estas entidades es una falacia, porque no estamos preparados para ello. Lo mejor es no convocarlas, manteniendo altas nuestras vibraciones y apartándonos de acciones o lugares que puedan convocar a cualquiera de estos seres del Bajo Astral.

 

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